jueves, 30 de enero de 2014

Escritura del No

Claro oscuro de incertidumbre, no me pregunten, hoy no, no es un buen día.
Cómo lo ven, oscuro claro de invierno.
Mi pulsión negativa, el sol de invierno, la mente de plástico.
Cada paso es un paso más hacia la no escritura, cada mirada la certidumbre de que no volveré a escribir, cada minuto un suicidio de ideas, de letras, de libros, cada hora la vida entera.
Siempre incapaz, especialmente hoy, ayer también, mañana no será mejor.
Negativa de sombras.

"no me lo digan cuando me despierte"

sábado, 18 de enero de 2014

Apuntes sobre el cielo

Último motivo.

El cielo no existe. No es azul. No parece dramático. Sin embargo, desde ayer me es imposible vivir sabiéndolo. Adiós.

El cielo no es azul. El cielo no existe.

Míralos, ingenuos, incapaces, pálidos de ideas, viviendo tranquilamente estúpidos, ignorando que el cielo no existe.

La nube es más cierta que el cielo, y fíjense que la nube es apenas inconsistencia de agua, informe vapor.

El cielo es una percepción errónea de la realidad.

Lo único cierto es que el cielo lo inventamos nosotros.

lunes, 13 de enero de 2014

Agrafismo crónico

No he vuelto a escribir. Es evidente que no creé el hábito de la escritura, es evidente también que el pelo de mi imaginación sigue ralo. Sin embargo, hoy tengo que escribir, estoy obligada a ello, obligado, obligado a ello, no debo olvidar mi necesidad de neutralidad, la necesidad de dejar de ser mujer para escribir; ser el hombre sin atributos.
Ustedes no han leído el primer día de mi diario, no han podido entender la primera frase, lo siento, pero mi conferencia, que no es conferencia, que no es nada, no va dirigida a ustedes, es del todo circunstancial que hoy estén aquí, que yo venga a hablarles, que haya tenido que romper mi silencio literario para estar aquí, circunstancial. Siento también que no hayan entendido a Vila-Matas como yo lo entendí, que sigan intentando escribir, siendo la renuncia mucho más ventajosa; creo, también, que no leyeron con atención a Borges, pues la cosa más benéfica que provoca encontrarse con Borges, ya lo dijo Monterroso, es dejar de escribir.
Soy hoy un hombre vestido de blanco, la luz es naranja, mi amigo Fabio, el hombre más negro del mundo, está sentado en la primera fila al modo de Tongoy, el hombre más feo del mundo. Ayer Fabio me ayudaba a componer esta conferencia, y me aconsejaba reconstruir las técnicas de estilo de Vila-Matas para así poder hablar de ellas, deconstruirlas.
Vila-Matas escribe sobre la no escritura, toda su literatura gira en torno a la angustia que le produce la posibilidad de dejar de escribir, de convertirse en mero copista de citas; y aún si Vila-Matas estuviera en México, sería una posibilidad agradable, pues nada tiene de malo ir de Rulfo o Monterroso por la vida, copistas en México, puros "Bartlebys".
Igual que nada de malo tiene ir de Duchamp por la vida.